Datos Oficiales
La deuda pública creció 30% desde fines del 2023, y marcó un nuevo récord
La deuda pública argentina llegó a 483.830 millones de dólares a marzo de este año, lo que significó un crecimiento del 30% en comparación a diciembre de 2023, cuando Javier Milei llegó a la Presidencia de la Nación.
Este pasivo del país es un nuevo récord histórico y se desprende del balance cambiario publicado por el propio Banco Central.
Ese mismo balance también detalló que a lo largo de la gestión libertaria, se registró un ingreso significativo de dólares por deuda externa que no se tradujo en acumulación de reservas ni en fortalecimiento de la economía real.
Según el economista y director de la consultora Lado B, Martín Burgos, "el Gobierno afirma que no tomó deuda, pero los datos muestran que sí hubo ingreso de financiamiento externo, que se utilizó principalmente para cubrir compromisos financieros y fuga de capitales".
Esta situación ya se produjo durante el Gobierno de Mauricio Macri, cuando Argentina volvió al Fondo Monetario Internacional para tomar una deuda de 45.000 millones de dólares. Monto casi similar a la plata que se fugó del país los meses posteriores al acuerdo con el FMI.
De acuerdo con los datos actualizados a marzo de 2026, desde diciembre de 2023 ingresaron 47.000 millones de dólares netos en concepto de deuda externa, incluyendo desembolsos de organismos internacionales y préstamos financieros.
En el mismo período se registró una fuerte salida de divisas. La formación de activos externos alcanzó los 36.000 millones de dólares, un proceso que se intensificó tras la flexibilización de las restricciones cambiarias en abril de 2025.
Así, se vuelve a repetir un esquema ya conocido en la economía argentina, en el cual el endeudamiento externo, lejos de fortalecer las reservas y la economía nacional, financia la fuga de capitales.
Finalmente, el balance del Banco Central también reflejó un cambio en la composición de la deuda: el peso de los compromisos de corto plazo: pasó del 3,5% del total en diciembre de 2023 al 14% en marzo de 2026.
Este dato implica una fuerte concentración de vencimientos en el corto plazo y un aumento del riesgo de refinanciamiento.