Violencia Institucional
Condenaron a perpetua a tres policías por el asesinato de Lucas González
El Tribunal Oral en lo Criminal 25 condenó a tres efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires a prisión perpetuas por el asesinato de Lucas González, ocurrido en noviembre del 2021. Otras seis agentes recibieron penas de tres a ocho años de cárcel, y otros fueron absueltos.
El fallo fue festejado por familiares y abogados de la víctima, ya que incluyó las figuras de odio racial y violencia institucional. Algo inédito en la jurisprudencia argentina.
Lucas tenía 17 años, cuando regresaba de entrenar del club Barracas Central, donde jugaba al fútbol. Junto a otros tres amigos viajaban en un auto cuando la policía los interceptó y atacó a balazos.
Por este hecho, el inspector Gabriel Alejandro Isassi, el oficial mayor Juan José López y el oficial Fabián Andrés Nieva-todos miembros de la División Brigadas y Sumarios 6 de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad- fueron declarados coautores de "homicidio quíntuplemente agravado por haber sido cometido con arma de fuego, alevosía, odio racial, por el concurso premeditado de dos o más personas y por ser integrantes de una fuerza de seguridad" en perjuicio de Lucas y de las “tentativas de homicidio quíntuplemente agravado" de los adolescentes Salas, Zúñiga y Huanca.
En el mismo fallo, el TOC 25 condenó a otro policía, Sebastián Jorge Baidón, a 8 años de cárcel e inhabilitación perpetua por las "torturas" contra las cuatro jóvenes, mientras que otros cinco policías fueron penados con entre 3 y 6 años de encierro y otros tantos resultaron absueltos.
De acuerdo al fallo, el subcomisario Roberto Orlando Inca, el comisario Juan Romero el comisario Rodolfo Ozán y el comisario Fabián Du Santos fueron condenados a seis años de prisión -e inhabilitados por 10 años- por "encubrimiento al haber ayudado a Isassi al alterar las pruebas de un delito agravado por considerarse un delito especialmente grave y por ser el autor un funcionario público, todo ello realizado en ejercicio de sus funciones, en calidad de coautor, en concurso ideal por privación ilegítima de la libertad por abusos de sus funciones en calidad de coautor".
En tanto al principal Héctor Cuevas lo condenaron a 4 años de prisión y diez de inhabilitación por los mismos hechos. Finalmente, los magistrados absolvieron a otros cinco policías que llegaron detenidos a juicio.
El abogado querellante, Gregorio Dalbón, calificó al veredicto de "histórico", ya que "nunca antes en la jurisprudencia argentina existió un fallo de violencia institucional con racismo, por odio racial" donde "los mataron porque eran negros, porque eran marrones".
Lucas y sus amigos fueron atacados a balazos el 17 de noviembre de 2021 cuando salieron de entrenar del club Barracas Central y regresaban a sus casas a bordo de un Volkswagen Suran. Los cuatro fueron interceptados por un Nissan Tiida en el que circulaban tres policías de la Brigada 6 de la Comuna 4 a la altura del cruce de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield.
Como no tenían identificación policial, los chicos pensaron que podían ser ladrones e intentaron escapar, momento en que los efectivos les dispararon y dos balazos impactaron en la cabeza de Lucas, quien murió al día siguiente en el hospital El Cruce de Florencio Varela.
Tras ello, en la escena se montó un operativo tendiente a encubrir lo sucedido y a hacer pasar el hecho como un tiroteo con delincuentes, para lo cual, incluso, plantaron una réplica de arma en el auto de los chicos.
Los tres amigos de Lucas, en tanto, fueron esposados y trasladados en calidad de detenidos al instituto de Menores Inchausti, desde donde fueron liberados al día siguiente tras determinarse que no se trataban de delincuentes sino de adolescentes que habían salido de un entrenamiento de fútbol.